Antes de que un sismo cimbrara a la Ciudad de México, otro causó enormes estragos en Oaxaca y Chiapas.

Antes de que se armara un megaconcierto en el Zócalo de la CDMX para invitar a continuar las donaciones, dos cantantes oaxaqueñas hicieron lo propio con un concierto y donativos en directo para las comunidades afectadas en su estado.

El terremoto del 19 de septiembre trasladó la atención a la capital del país y estados circunvecinos pero allá desde el temblor de 8.2 grados del 7 de septiembre Lila Downs y Susana Harp han estado trabajando para reunir fondos en efectivo y en especie y hacerlos llegar a los lugares más recónditos de la entidad federativa con mayor número de municipios y con una de las orografías más accidentadas.

En entrevista exclusiva con RED CAPITAL, Lila Downs relata todo ese largo proceso de ayudar a sus paisanos y de lo que en Oaxaca se llama la Gueza (dar y recibir, compartir), algo que debiéramos continuar ejerciendo porque, como ella asegura, “hay más gente buena” y esa es la mayor enseñanza que le han dejado las recientes tragedias.

“Cuando te das cuenta de que diste de una manera no interesada, creo que es la manera más hermosa de vivir”: Lila Downs.

“Tuvimos (ella y Susana Harp) esa responsabilidad con nuestra gente porque además las regiones lastimadas son regiones muy queridas por nosotros los oaxaqueños, pues ¿qué región no apreciamos?

“Oaxaca es un pueblo muy diverso, del cual tomamos cosas de cada región con mucho apego. Por ejemplo los totopos vienen de la región zapoteca del Istmo, los canastos vienen del Valle Central y el barro que se utiliza en cierta época viene de la tierra zapoteca y así; entonces es muy intrínseca su realidad de estas personas y al ver que está tan triste la situación, tratamos de ayudar, y fíjate que sí estamos en eso, en las entrega de las lonas, de las despensas en las regiones diferentes, en San Pedro Comitancillo, en San Mateo del Mar, estamos platicando con arquitectos que están haciendo obras alternativas en este plan de reconstruir las cosas de una manera respetando la arquitectura tradicional, poniéndose de acuerdo con las comunidades y esto ha sido una lección de aprendizaje y también de esfuerzos entre nosotros las cantantes, una experiencia muy positiva”, considera Downs.

La importancia del trabajo de Lila y Susana es que se ponen de acuerdo con las comunidades, algo que históricamente no ha sido así, si no que de alguna manera los gobernantes llegan e imponen y en este momento ponerse de acuerdo con las comunidades, es una forma muy elegante de democracia.

“Claro, porque solamente ellos saben cuáles son sus necesidades, y te dicen que vino un huracán tras del temblor y empezó a llover, al principio nos habían pedido por ejemplo catres, pero en los días siguientes necesitamos lonas de emergencia y así van cambiando las necesidades y estamos en constante contacto con personas, con ONGs, personas de confianza, afortunadamente como somos de aquí, tenemos esas conexiones con comadres, parientes, personas que están en cargos de cultura, ya ves que el gobierno también allá es por usos y costumbres en algunos de los casos, teniendo cuidado de no caer en manos equivocadas digamos”.

“Cuando te das cuenta de que diste de una manera no interesada, creo que es la manera más hermosa de vivir”.

DAR Y RECIBIR

Al mencionar a las regiones de su estado natal, Lila Downs enfatiza en todo ese mosaico económico, social y cultural que son Oaxaca y México, como si hubiera muchos Méxicos al mismo tiempo.

“Así es, por eso es muy complicado, las cosas se tardan un poco más en hacer los acuerdos, etc., pero la verdad ha sido una experiencia muy positiva, además de que todas venimos del área de la música, que todas tenemos esta experiencia con nuestras comunidades de conocerlos y de abordarlos ha sido una experiencia muy interesante.

Junto a Downs y Susana Harp se encuentra una pléyade de mujeres artistas que están trabajando por reconstruir Oaxaca, como Ana Díaz, Alejandra Robles, Natalia Cruz, Georgina Meneses; además que en el concierto “Oaxaca Corazón” que realizaron en el auditorio de la Guelaguetza el pasado 17 de septiembre, se unieron a ellas Eugenia León, Tania Libertad, Aida Cuevas, Filippa Giordano y Antonio Cisneros, “el único hombre bendito entre las mujeres”, ríe Lila.

“Fue un evento muy productivo y estresante porque nos aventamos con la producción nosotros, todo el equipo de producción se puso la pilas, nos apoyó Sergio Ríos, de la compañía de audio Sexto Sol, pusieron todo el audio, un equipo de 600 mil pesos lo puso gratis, ya con eso ganamos muchas cosas, luego se unió a nosotros la Fundación Harp Helú que nos igualó la cantidad obtenida del beneficio y al igual se unieron otras organizaciones también. Es un poco tardado porque como todo es muy oficial, se logró mucho y además creo que es la unión de la gente. Como he visto ahorita en los medios, la unión del pueblo, de los organizadores, de los cantantes, de los músicos, de la producción. Aquí en Oaxaca la producción puso de su parte, la mayoría no cobró y eso aquí en Oaxaca se llama Gueza, que es dar y recibir”.

“Nuestra costumbre es celebrar a nuestros difuntos, pero también de llorarlos, y eso es lo que queremos hacer en el Auditorio, esa provocación a la reflexión”.

– Ese es un concepto muy bonito que deberíamos utilizar a diario.
– ¿Verdad que sí?, porque además te deja mucha satisfacción, cuando te das cuenta de que diste de una manera no interesada, creo que es la manera más hermosa de vivir”.

– ¿Qué enseñanza nos deja a México, los mexicanos, a los oaxaqueños, estos sucesos de septiembre y que deberíamos tal vez retomar para todos los días de nuestra vida?
– Yo creo que es la máxima expresión de la humanidad. Veía yo a Dieguito Luna entrevistado en Estados Unidos, que hablaba de cuando se estaba cayendo el edificio en vez de que la gente se alejara del edificio para no lastimarse, al contrario, iban corriendo hacia el edificio derrumbándose para ver a quién podían ayudar para que se salvara. Eso yo creo que son muestras de ese cariño tan profundo que le tenemos a nuestra gente, que ya estamos cansados del pesimismo.

En general, tengo fe en que sí hay más gente buena, creo que la percepción a veces por los medios quizá, porque las notas periodísticas muchas veces son estas cosas terribles que nos pasan, el índice de violencia, esa es nuestra percepción; pero finalmente cuando estás en la calle, te das cuenta que la mayoría de la gente te va a apoyar, eso es increíble, verlo representado, eso nos llena el corazón de orgullo y alegría.

CELEBRA A LOS MUERTOS EN EL AUDITORIO NACIONAL

Los próximos 4 y 5 de noviembre, Lila Downs se presentará en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México, conciertos que ahora tendrán una significación especial debido a la proximidad de las celebraciones del Día de Muertos.

“Creo que en esta ocasión haremos un tributo a los fallecidos porque es la costumbre mexicana, es difícil verlo de esa manera, pero es necesario. La razón que es difícil es porque a uno le provoca sentimiento, a otros culpa, muchas cosas, pero al mismo tiempo como se acostumbra.

“Nuestra costumbre es celebrar a nuestros difuntos, pero también llorarlos, y eso es lo que queremos hacer en el Auditorio, esa provocación a la reflexión, el bolero es una canción profunda que se conecta con nuestro interior en toda Latinoamérica”.

– ¿Vas a tener algún invitado en este grupo de amigos que tienes ahora en esta presentación?
“Vamos a tener mariachi, vamos a tener una comparsa, vamos a invitar a nuestra querida Carla Morrison, que ya confirmó con nosotros, van a ser dos noches especiales en el auditorio”.

DÓNDE: Auditorio Nacional
CUÁNDO: 4 y 5 de noviembre (20:00 y 18:00 horas, respectivamente).
PRECIO: $350 – $1,140

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