‘México no será Venezuela’

De acuerdo con las encuestas, Andrés Manuel López Obrador se enfila a ser el próximo Presidente de nuestro país y se augura un futuro democrático y justo para los mexicanos.

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La cantaleta ha sido la misma durante la precampaña y la campaña: “Andrés Manuel López Obrador convertirá a México en un estado autoritario, sin libertades y en la miseria… como Venezuela”.

En redes sociales, en artículos periodísticos y hasta en llamadas telefónicas, la amenaza ha sido constante con una campaña que busca inducir el miedo entre los votantes a partir de la ignorancia y la distorsión de los hechos.

Ante ello, Alejandro Encinas, una de las figuras más prominentes de la izquierda mexicana y candidato a diputado local en la Ciudad de México por la coalición Juntos Haremos Historia derriba esta teoría de una vez por todas.

“Hay un abismo entre la experiencia histórica de lo que está viviendo actualmente Venezuela y lo que estamos viviendo en nuestro país. En primer lugar, Andrés Manuel (López Obrador) no viene del Ejército. Es un líder social que se ha formado en la lucha política y en el campo, desde su trabajo en Chontalpa, Tabasco, su paso por la dirigencia del PRD, fue parte de los primeros triunfos de la izquierda, su experiencia de Gobierno en la Ciudad de México, 12 años de campaña por la Presidencia de la República, pues habla de alguien que asumió la lucha democrática como su instrumento fundamental de actividad política y no la imposición de un gobierno autoritario”.

Desde aquel legendario “Andrés Manuel es un peligro para México”, hasta el día de hoy, las campañas de miedo inundan los medios de comunicación pero, curiosamente, en esta ocasión parecen no estar funcionando. ¿Por qué se ha dado este fenómeno?

Los analistas coinciden en que la gente ya está vacunada contra las guerras sucias, aunque no deja de tener su impacto en algunos sectores de la sociedad. Curiosamente, sectores que tienen un alto nivel de escolaridad y que se creen las viejas mentiras de la época de la Guerra Fría, lo del oro de Moscú, la idea de que se va atentar contra la propiedad privada, de que se va a violar el culto religioso, que son épocas de mediados del siglo pasado. Toda esta guerra que surgió después de la Segunda Guerra Mundial, en la confrontación entre la Unión Soviética y los Estados Unidos y que en América fue lo que permitió el surgimiento de dictaduras y gobiernos autoritarios en todo el continente.

A diferencia del 2006, hoy hay mayor conciencia en los ciudadanos, hay un antídoto que ha sido muy importante, las redes sociales y la voluntad de la gente para ir más allá de la información que manipula la prensa que, incluso, ha cambiado su postura hasta en la forma de tratar a Andrés Manuel. Ahora son más amables con él y lo atacan menos.

Pero “han cambiado también porque es parte de la cultura de la cargada y también los medios cuando ya ven que hay una definición en los resultados y en la forma en que se va a recomponer el poder público, pues empiezan a querer acomodar sus propias cartas, pero no dejan de tener ahí de manera sistemática y permanente, información muy tendenciosa”, explica Encinas.

Más de la mitad de la población votaría por AMLO

La última encuesta del periódico Reforma dio un 52 por ciento de intención de voto a Andrés Manuel López Obrador, lo que significaría que al menos medio México votará por él, lo que hace pensar que la tercera es la vencida para la causa lopezobradorista que se muestra optimista en el resultado de un gran esfuerzo colectivo de muchas generaciones de las izquierdas mexicanas que podrían cristalizar el sueño y las aspiraciones de la mayoría de los mexicanos para recuperar nuestro país y el rumbo, la esperanza y el derecho a vivir con dignidad.

Muchos están seguros de que en 2006 Andrés Manuel ganó las elecciones. Obtuvo 14 millones 756 mil 350 contra 15 millones 284 votos de Felipe Calderón Hinojosa, una diferencia de 243 mil 934 votos. Mientras López Obrador tuvo el 35.29% de la votación, el panista se volvió presidente con 35.91%, una diferencia del 0.62%, que muchísima gente atribuye a un fraude electoral.

Hoy, la ventaja en las encuestas no es de 10 puntos. AMLO tiene un 52 por ciento contra 26% de Ricardo Anaya, su más cercano competidor, envuelto en un escándalo de lavado de dinero y tráfico de influencias y, aunque el candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) ha tomado brío en esta recta final, se ve muy lejano que desde el 17% alcance al candidato de MORENA, PT y Encuentro Social.

Así, parafraseando a Andrés Manuel. “Estos números no los tiene ni Obama”.

NUMERALIA:

52%

Intención de voto para AMLO, periódico Reforma, 27 de mayo

50%

Intención de voto para AMLO, periódico El Financiero, 28 de mayo

54%

Intención de voto para AMLO, Parametría, 29 de mayo

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