Lo bueno, lo malo y lo peor del Ultra México

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Foto: Dann Vivar

Por: Frix Anchondo

Fotos: Dann Vivar

Los mexicanos somos bien originales, para hacer las cosas y si no, las hacemos a la “Viva México”, sí señor.

Este fin de semana se llevó a cabo la primera edición de Ultra Music Fest en nuestro país,  considerado el mejor festival musical del mundo, según DJ MAG.

Pero vamos por partes.

Foto: Dann Vivar

 

Lo bueno

México se ha convertido en una de las plataformas principales de la música electrónica a nivel mundial, el público es tan noble, que sin importar la oferta que traigan, adquieren su boleto.

Además, es sorprendente que tantos eventos extranjeros quieran tocar territorio azteca y quedarse para seguir haciendo más ediciones.

Ultra México ofreció una promoción semanas antes de su presentación, en la cual comprando un abono, se te regalaba el segundo, ya que todas esas ventas serían entregadas para los afectados de los terremotos que sacudieron al país, sin duda esa iniciativa cambió completamente el panorama, ya que los precios en estos momentos en los que se encuentra México, no eran los más accesibles.

Foto: Dann Vivar

Lo malo

El día viernes, fue el primer día del festival, sin embargo nadie contaba con que las carreteras se atascarían y la llegada al Foro Pegaso se convertiría en un viacrucis, ya que lo que normalmente es un trayecto de 1 hora, se alargó a 4 horas, eso sin contar la fila para ingresar al evento, además de que el escenario principal se atrasó en sus horarios, pues muchos artistas aún se encontraban en camino, atorados con el tráfico, tal es el caso de Malaa, quien levantó la duda en los asistentes, de saber si se presentaría o no, pues en el tiempo de su show nadie sabía nada de él.

Todo lo que se hace en México, aunque sea creado en otros lugares, tiene una característica, es “hecho a la mexicana” … tal cual eso fue lo que sucedió con las tarjetas Cashless, que eran unos plásticos que tenías que adquirir por 50 pesos y recargar para poder comprar cualquier cosa dentro del evento. Sorpresivamente, esto funcionó perfectamente, ya que todos los vendedores tenían la aplicación en su celular y jamás falló la conexión, punto para el festival.

El problema era que sin importar qué quisieras comprar para comer, todo se elevaba a más de $100 pesos; lo cual si sumamos el estacionamiento de $150 pesos por día, alimentos en $110, casetas de $200 y gasolina, el gasto en el festival era muy grande, esto sin mencionar a los que pagaron hotel y es que sabemos que si queremos eventos de calidad en el país, estos no siempre serán económicos, pero en estos momentos no es la mejor opción gastar esas cantidades por un evento y en su primera edición.

Foto: Dann Vivar

Lo peor

El Foro Pegaso, sin duda alguna es un centro recreativo impresionante, dónde hay árboles, poca contaminación y buen tamaño para realizar eventos, pero el clima no ayudó en nada y por supuesto los asistentes no previeron qué tipo de ropa llevar y probablemente estén enfermos algunos días.

Aire helado, agua-nieve, lluvia, lodo y un sol quemador, fueron los invitados principales en el festival. El domingo la lluvia comenzó mientras DJ Nano se presentaba, pero ésta no fue razón para detener las actividades del escenario principal, ni del festival.

Los asistentes corrieron a algunos techos, para resguardase, pero resignados, decidieron mojarse y soportar el fuerte frío que azotaba en el foro.

Lamentablemente también existió algo dentro del festival que a muchos les afectó y eso fue la robadera de carteras y celulares, que al parecer muchos “niños rata” ya agarraron a los festivales de música electrónica como su lugar preferido para robar. Los asistentes por más que pedían apoyo al poco personal de seguridad que se encontraba, nunca obtuvieron respuesta.

Y para finalizar, se debe pensar en todo tipo de fans de la escena electrónica, y Ultra México no lo hizo, ya que no existieron zonas accesibles para personas con discapacidad, a pesar de que en conferencia de prensa se dijo que el festival era 100% accesible. En todo momento los asistentes con discapacidad se encontraron a nivel de piso, algunos en las esquinas de los escenarios para poder visualizar un poco las pantallas, aunque estas fallaron en muchas ocasiones.

La primera edición de Ultra México, como cualquier primera vez, tuvo sus errores y aciertos, así que habrá que esperar las próximas ediciones mientras todo va mejorando.

Foto: Dann Vivar.
ARMIN VAN BUUREN