Editorial: ¡Échenle la culpa al perro!

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Un perro amarrado algún día se soltará
Juan Carlos Vieyra
Tindalos Kennels

Justo cuando en la Ciudad de México nos disponemos a celebrar este sábado el Día del Perro surgió otra terrible noticia: una niña de 3 años murió a causa del ataque de uno o dos pitbulls (no se ha precisado).

Infinitamente lamentable la muerte de esta pequeña, tremendamente reprobable la irresponsabilidad de los seres humanos implicados.

Porque aquí, como siempre, lo fácil es echarle la culpa a los inocentes y, cuando escribo esta palabra me refiero a los canes.

Sí, estos “perros endemoniados, sanguinarios, agresivos, asesinos”, no son otra cosa que víctimas inocentes de la estupidez humana.

Porque esos animales estaban enjaulados –presos- y, a juzgar por las narraciones de testigos, no eran perros socializados ni recibían la atención, afecto y cuidados que un ser vivo merece.

Además de periodista, soy entrenador de perros y frecuentemente digo a mis clientes: “¿aguantarías que te amarraran un día bajo el rayo del sol en una azotea? ¿cómo te sentirías si te encerraran en una jaula sin contacto alguno con tus seres queridos?”
Con este par de preguntas trato de crear empatía entre dueños y perros y hacer entender a los primeros que el Canis lupus familiaris, como indica el nombre científico de este mamífero carnívoro es una especie fundamentalmente social –familiaris- y, como sabemos, la familia es la célula primordial de cualquier sociedad.

Un perro no socializado ni siquiera es un perro salvaje, es un animal sacado de su entorno natural que, no, no es la naturaleza sino la sociedad, y aislado, remitido a un claustro oscuro que le provoca serios trastornos sicológicos y que retuerce sus instintos hasta provocar problemas de comportamiento que derivan en estas tragedias.

En los años setenta fueron los doberman, en los ochentas; los rottweiller; en los noventas los bull terriers; en los dosmiles es el pitbull. En todos los tiempos ha habido razas de “perros asesinos”. ¿Cuál es el común denominador a todas estas razas malditas? ¡Exacto! todos estos perros han tenido un dueño HUMANO.

Se habla de prohibir estas razas. No soy partidario de la prohibición sino de la educación.
Y si a alguien habría que educar es a las personas, enseñarles que, parafraseando a Spider-Man, “un gran poder implica una gran responsabilidad” y que sí, estos perros son poderosos, muy fuertes, pero en un entorno saludable, tremendamente cariñosos y seguros.

Sí, tal vez habría que prohibir que algunos humanos existieran o, por lo menos, que no tuvieran perros.

METRO-POLI

EL CLUB DE LOS SUICIDAS

Ayer, 20 de julio, el mundo de la música se conmocionó con el suicidio del cantante de Linkin Park, Chester Bennington.

Curiosamente, el músico era amigo entrañable de Chris Cornell (Soundgarden, Audioslave, Temple of the Dog), quien se suicidó hace dos meses y habría cumplido 53 años justamente ayer, 20 de julio. Ambos se ahorcaron.

Pero esta historia no termina aquí: Cornell decidió quitarse la vida el 18 de mayo pasado, en el aniversario luctuoso de otro ícono de la música, Ian Curtis, cantante de Joy Division.
¿Saben cómo se quitó la vida Curtis? ¡Adivinaron! se ahorcó.

¿Coincidencia? No lo creemos.

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