¿Sabes qué respiras en CDMX aparte de esmog?

0
308
views

Los suelos y los polvos urbanos de las ciudades son elementos del ambiente que tienen un impacto en la salud humana, ya que pueden contener metales pesados, algunos de los cuales pueden causar enfermedades, entre ellas cáncer.

La Ciudad de México está contaminada con metales pesados en el polvo urbano. Los elementos presentes en más sitios y superficies son cromo, zinc, cobre y plomo. Estos últimos tres metales provienen del tráfico vehicular y la industria.

Una investigación del doctor Francisco Bautista Zúñiga del Centro de Investigaciones en Geografía Ambiental (CIGA) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), encontró que las alcaldías con mayor índice de metales pesados son Cuauhtémoc, Venustiano Carranza y Gustavo A. Madero.

El investigador destacó que los suelos tienen la capacidad de retener metales pesados, pero cuando la cantidad es elevada, el suelo ya no puede mantenerlos y se convierten en fuente de metales como plomo, cobre o zinc, que son tóxicos para la salud humana si se ingieren en altas concentraciones o si se respiran aun en bajas cantidades.

En cuanto al polvo urbano, este se compone de partículas provenientes del suelo, polen, semillas, ceniza, partículas liberadas al ambiente provenientes del desgaste de los edificios y casas. También las industrias, chimeneas de las casas y escapes de los automóviles emiten partículas a la atmósfera, y en el corto plazo y dependiendo de las condiciones climáticas, se depositan sobre los suelos de parques, avenidas, banquetas, paredes y techos de casas y edificios, así como en las hojas de los árboles.

Los metales pesados que contiene el polvo urbano provienen del desgaste de los automóviles (frenos, catalizadores, escapes, pintura, desgaste de motor) y de las casas, así como de la descomposición de los residuos sólidos, tan es el caso de las botellas de plástico. Muchas de estas partículas son respirables y estos contaminantes no son registrados por los sistemas de monitoreo de la atmósfera porque se producen a nivel de suelo o piso.

Acerca de las medidas que la población en general puede tomar ante la presencia del polvo urbano contaminado con metales pesados, el cual entra en contacto con la población ya sea por ingestión, inhalación o por contacto vía piel, indicó el investigador, están barrer las calles, tener plantas en las ventanas, quitarse los zapatos en la entrada de la casa y hacer caso de las recomendaciones del gobierno acerca de las condiciones en las que se encuentra este contaminante en el ambiente.

Bautista Zúñiga adelantó que está por ponerse en marcha el “Sistema de monitoreo de la contaminación por metales pesados en la Ciudad de México”, en cuyo desarrollo participó, “esperamos que una vez que empiece a funcionar se logre un mejor control de los contaminantes que afectan la salud humana”.