Opinión: Fomentar mayor número de empleos para los jóvenes

0
513
views

Por Edgar F. Garza Ancira
Consejero de empresas y consorcios de carácter multinacional, así como Fundador de la asociación civil Dime y Juntos lo Hacemos

De marzo a diciembre del 2020, a consecuencia de la pandemia, 440 mil jóvenes de entre 15 y 29 años de edad, perdieron su empleo formal, mostrando la vulnerabilidad laboral a la que se enfrentan y que ha obligado a cientos de ellos a tener que aceptar precarias condiciones laborales a fin de obtener, aunque sea un pequeño ingreso, que sirva para apoyar a sus familias.

Antes de la crisis, 9.4 millones de jóvenes ocupados (67%), carecían de ingreso suficiente para cubrir el costo de la canasta básica de una familia de dos personas; otros 9 millones (61%), sin afiliación a la seguridad social por su trabajo y 7.5 millones (63%), con empleo asalariado, no contaban con contrato estable, lo que muestra un enorme grado de precariedad que enfrenta este grupo de la población.

Para paliar la crisis laboral, el presidente de la República Andrés Manuel López Obrador planteó la creación de dos millones de empleos, entre los que se incluyen las becas de Jóvenes Construyendo el Futuro, como base para apoyar a los jóvenes sin trabajo. Sin embargo, se requiere generar mayores oportunidades que permitan una inclusión económica para millones de jóvenes que hoy están excluidos de esta posibilidad.

Por lo que, los gobiernos y los diferentes agentes sociales deben apoyar la formación de quienes trabajan o laboraban en sectores más afectados por la pandemia, para que adquieran habilidades que les faciliten el tránsito hacia nuevos empleos en sectores menos perjudicados por la crisis.

Apostando entonces, por educar a los jóvenes en sectores estratégicos que permitan obtener buenos resultados de inserción laboral. Orientarlos hacia las profesiones más demandadas por el mercado laboral y obtener una retribución más alta por su trabajo.

Resulta necesario, que se les brinde la posibilidad de contar con experiencias de aprendizaje en los centros de trabajo y con una comprensión temprana de las necesidades de las empresas. Ello permite a los estudiantes prepararse mucho mejor para el mercado laboral.

Lo anterior, considerando que el futuro del empleo está orientado hacia aquellos que cuentan con la capacidad de obtener y aplicar nuevas habilidades, que cumplan con los requerimientos de los nuevos sistemas productivos, y especialmente para los puestos de trabajo vinculados a entornos digitales.

En suma, se deben adoptar enfoques transversales de políticas públicas que fomenten el empleo y el emprendimiento, teniendo en cuenta que la inserción laboral de jóvenes sea el objetivo prioritario de todos los programas de apoyo a la actividad productiva y que esa inserción se pueda medir a través del número de contratos de trabajo alcanzados, plazas de autoempleo generadas, mediante indicadores de inserción claros y sencillos, cuya utilidad se vea reflejada en el aumento progresivo de las contrataciones.