OPINIÓN: Empoderamiento económico de la mujer para frenar violencia de género

0
755
views

Por Gabriela G. Jiménez Godoy.

Ahora más que nunca la causa de la mujer es la causa de toda la humanidad.
B. BOUTROS-GHALI

El empoderamiento económico de las mujeres es un proceso crucial que demanda atención prioritaria para garantizar la protección fundamental de nuestro Derecho Humano al desarrollo profesional. Este proceso debe ser más determinante en sociedades como la nuestra, en donde la cultura machista está arraigada en las generaciones, suprimiendo a la mujer y generando una brecha salarial que no cumple la premisa “Salario igual a trabajo igual”.

Esta brecha salarial que viven millones de mujeres en México y en el mundo representa una diferencia entre sueldos de hasta el 63% menos que el percibido por los hombres profesionistas. El Informe Mundial Financiero expone que las mujeres aportamos el triple de capacidad productiva, y que generalmente dedicamos horas adicionales a trabajos no remunerados, como lo es el doméstico.

Ante la percepción de que las mujeres hemos accedido a diversos espacios públicos y privados, la realidad es que sólo ocupamos el 24.4% de las posiciones de dirección política dentro del poder ejecutivo, judicial y órganos autónomos. El Congreso de la Unión y congresos locales, se acercan al 50%.

En consecuencia, no ha sido sencillo impulsar mecanismos que garanticen la igualdad entre géneros, pero lo alcanzado hasta el momento demuestra el esfuerzo histórico para conseguir el reconocimiento a nuestros derechos.

En esta lucha, miles de mujeres han sido partícipes, obligando a las nuevas generaciones a seguir consiguiendo el reconocimiento de nuestros derechos, creando conciencia del papel de mujeres y hombres, en todos los ámbitos institucionales y sociales. El fin último debe ser el respeto a derechos de forma universal y la eliminación de estereotipos exclusivos que generan discriminación y violencia.

Las mujeres hemos remado contra corriente en el ámbito profesional y laboral, en donde hemos padecido acoso, hostigamiento, violencia psicológica y económica. Desafortunadamente, la oficina es uno de los principales lugares donde se ejerce agresión por parte de un hombre.

Aunado a eso, tenemos que lidiar con la violencia sexual en el transporte público. En el hogar muchas son presas de la violencia familiar y en general, en cualquier espacio somos vulnerables, pues la última encuesta de ONU MUJERES 2020, muestra que 3 de cada 10 mujeres han vivido algún tipo de violencia en lugares públicos.

Lo anterior, exhibe que la violencia de género ha escalado niveles inimaginables, siendo distintas las razones que la generan. Lo cierto es que debemos inculcar una cultura de igualdad desde una edad temprana, sin discriminación ni estereotipos.

Los hechos de violencia son motivo para que hoy, las mujeres alcemos la voz, estemos preparadas bajo nuevos esquemas y perfiles de organización. Debemos entender que el Empoderamiento Económico garantiza nuestra autonomía y participación en el país, formando parte de la construcción social.

Es importante que las mujeres seamos activas en la economía, porque con ello fortalecemos la competencia y prosperamos de manera individual. El empoderamiento también implica una mayor intervención en la toma de decisiones, que puedan favorecer a otras mujeres y niñas. Por lo tanto, fortalecer el andamiaje jurídico para que las oportunidades sean igualitarias, así como una cultura de igualdad y no discriminación, nos garantizarán un país de primer nivel.

Gabriela G. Jiménez Godoy es integrante del Colectivo 50 + 1 y Presidenta de la Fundación Dime y Juntos lo Hacemos.