Opinión: Apoyar a las mujeres emprendedoras

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Por Edgar F. Garza Ancira
Consejero de empresas y consorcios de carácter multinacional, así como Fundador de la asociación civil Dime y Juntos lo Hacemos

La participación de las mujeres en la economía ha crecido en México durante las últimas décadas a consecuencia del incremento de la escolaridad y la disminución del poder adquisitivo en los hogares. Muchas emprenden negocios propios que les permiten combinar sus actividades laborales con las domésticas.

El INEGI señala que hay más mujeres, que hombres, ocupadas en empleos informales sin seguridad social. Las mujeres entre 15 y 19 años, tienen una tasa de participación económica del 20.4%. En contraste, los hombres representan el 41.1%. La participación de las mujeres de entre 30 a 49 años de edad es del 58.6%, contra un 95.1% de los hombres.

El 23 % de los emprendedores del país son mujeres, 49% de ellas tienen entre 18 y 34 años, mientras que el 41% tiene entre 35 y 54 años. Las principales razones para emprender son: deseo de un negocio propio, necesidad de elevar calidad y nivel de vida, continuar el negocio familiar y porque perdieron su empleo y es una alternativa para el sostenimiento de las familias.

Las mujeres cuando emprenden fracasan menos que los hombres, debido a la tenacidad, constancia y dedicación. La motivación es un factor importante cuando inician un negocio. Aspiran a mejorar la calidad de vida de sus familias. Su triunfo obedece a la buena calidad de sus productos, creatividad y profesionalismo en sus servicios.

En México, miles de mujeres son propietarias de un pequeño negocio. La mayoría enfocados al consumo y a productos o servicios. También incursionan como las Nuevas Emprendedoras de Negocios por Internet (Las Nenis). Sin embargo, son muy pocas quienes tienen negocios de tecnología intermedia y son menos las que incursionan en negocios de alta tecnología.

De cada 100 mujeres que solicitan un préstamo para invertir en su negocio, el 99% salda su deuda, aunque faltan financiamientos, ya que el 65% de las Pymes de mujeres son excluidas por las instituciones financieras. En cuanto a ganancias, destinan más del 70% a su familia, mientras que los hombres sólo inyectan entre 30 y 40%. Se conoce que 7 de cada 10 mexicanas productivas son divorciadas, lo que explica que el 28.5% de los hogares en México tengan como jefa de familia a una mujer.

El acceso al capital, servicios crediticios y financieros, así como asistencia técnica, entrenamiento, información de servicios de desarrollo empresarial, entre otros, son aspectos clave para el desarrollo de las emprendedoras.

De suma trascendencia para el bienestar de las mujeres será la reforma aprobada por el Senado de la República y en pocos días por la Cámara de Diputados, que establece la igualdad salarial, prohíbe la discriminación por género en las remuneraciones de trabajadores del sector público y privado. Además, obliga a los patrones a brindar las mismas oportunidades de ascenso a puesto para el personal femenino y masculino.