Caifanes se juntó sólo por negocio: Marcovich relata cómo se dio la histórica reunión

0
857
views

Caifanes no se reunió por la música, por sus fans o por una junta amistosa, sino únicamente por negocio, reveló el ex guitarrista de la banda Alejandro Marcovich.

En una larga carta publicada en sus redes sociales, el músico relata en qué circunstancias se dio la reunión más esperada por el público mexicano: “El reencuentro no se dio a raíz de una junta amistosa, presencial, de los cinco miembros del grupo como socios y colaboradores artísticos que solíamos ser, sino de una fría propuesta de negocios de SH (Saúl Hernández) vía correo electrónico y celular de parte de su mánager”.

Marcovich considera que ese reencuentro era muy esperado por todos, “pero sobre todo tan codiciado para el insaciable y codicioso (sic) Saúl Hernández (para comodidad, SH)”.

El guitarrista añade que “dicha propuesta de negocios no era negociable, bajo la premisa de «es a sí y no se puede cambiar, pero si no les gusta podemos posponerla un año, dos, o los que sean; total, a SH le da igual que se haga o no se haga; no tiene ninguna urgencia». Duras y crueles palabras del ahora único y plenipotenciario dueño de la marca comercial «Caifanes» hacia sus excompañeros de grupo, mismos que sin ellos sus canciones nunca hubieran alcanzado ni el nivel artístico que le imprimimos gracias a nuestros originales y potentes arreglos, ni el potencial económico de canciones que juntos grabamos y promovimos, convirtiéndolas en éxitos”.

El músico afirma que en esa propuesta de negocios no se “transparentaba en lo absoluto los números y condiciones contractuales que se estaban negociando entre la empresa de espectáculos OCESA y la empresa de SH, con lo cual los restantes cuatro integrantes del otrora grupo (ahora profesionistas contratados por evento) nunca íbamos a saber cuánto se iba a embolsar él (ni por el Festival Vive Latino ni por el de Coachella… ni por los conciertos que siguieron), y hasta donde me quedé yo, nunca supimos”.

A continuación te dejamos el texto íntegro de Alejandro Marcovich, quien justifica haberlo escrito no como queja, sino con el propósito de que quede “asentado en la historia del rock mexicano”: